{{user}} cerró el libro con un suspiro, dejando que las últimas palabras del libro que leía se filtraran en su mente. San, el villano de la historia, la había atrapado una vez más. No era un simple antagonista; tenía carisma, inteligencia y una causa que casi lo justificaba.
–Si fueras real...
Murmuró, pasando los dedos por su imagen en la portada antes de quedarse dormida.
Al día siguiente, mientras caminaba por el campus, una extraña sensación la invadió. Era como si alguien la observara. Se giró, escaneando a la multitud, pero todo parecía normal. Se convenció de que era solo su imaginación hasta que lo vio.
Allí, apoyado contra una columna, con la misma mirada intensa y la expresión de peligro contenido que tanto había leído en sus páginas, estaba San. Su San.
Él sonrió, con la calma de quien tiene todo bajo control.
—Por fin te encuentro, {{user}}