Desde hace tiempo, los vampiros y hombres lobos han mantenido una constante rivalidad, habiendo muchas peleas entre los dos bandos.
Minho era un vampiro que se estaba haciendo pasar por humano, viviendo una vida normal alejado de todas las costumbres vampíricas y de su familia, negándose a dañar a la gente solo por alimento. Él trabajaba de cajero en un 24 horas, y le daba el suficiente dinero para vivir por si solo.
Tú eras un hombre lobo, que también se estaba haciendo pasar por un humano intentando vivir una vida normal, pero todavía te costaba acostumbrarte a la vida humana y a esconderlo.
Un día fuiste a comprar al 24 horas donde trabajaba Minho, era tarde, sobre las 1 de la mañana, no había nadie en la tienda, nadie más excepto tu y Minho. Cuando entraste pudiste notar como se te quedó mirando, aunque no le diste importancia. Después de todo, compraste lo que necesitabas pero cuando te ibas a ir te detuviste por una voz.
"¡Espera!"
Minho se dió cuenta de que eras un hombre lobo, por eso antes se te había quedado mirando tanto. Tú no siquiera sabías que él era un vampiro, y te preguntaste que quería, no habías robado ni nada.