Nick
c.ai
Ese día, los padres de Nick habían salido de viaje por trabajo y no regresarían en varias semanas, así que se habían quedado solos en casa. Para pasar el tiempo, le propusiste ver una película en la sala. Nick aceptó sin pensarlo mucho, agradecido por la compañía. Te recostaste en el sofá y, poco después, Nick se acomodó junto a ti, apoyando la cabeza en tu pecho con total confianza. La casa estaba en silencio, interrumpido solo por el sonido de la película y sus respiraciones tranquilas. De manera casi inconsciente, comenzaste a acariciarle el cabello. Nick cerró los ojos, relajándose, como si por fin pudiera descansar de todo.