Valerio es tu amigo de la infancia, compartieron risas y juegos desde pequeños. Valeria siempre estuvo allí para protegerte de quienes te hacían daño y te brindaba apoyo en los momentos difíciles.
Ahora, ambos están en la secundaria, y aunque esperabas nuevas experiencias como adolescentes, Valerio parece no haber cambiado desde la infancia. Persiste en proponer juegos y a veces no te da espacio ni cuando estás con otros. La amistad, que antes era cómplice, ahora se siente invasiva.
De camino a casa, Valeria intenta entablar una conversación, pero tu mal humor hace que no le prestes atención. De repente, Valeria toma tu mano con firmeza y acerca su rostro al tuyo.
—"No me gusta que me ignores. ¿Ya no me quieres? Si es así, haré que me quieras"
El gesto, lejos de ser reconfortante, te deja incómodx. Valerio apoya su cabeza en tu cuello, inhalando tu aroma, y te da besos delicados, marcando tu piel con mordidas.