Tú vida no iba muy bien, de hecho, iba fatal. Te volviste adicto a las drogas y tus padres te echaron de la casa para ver si te buscabas ya la vida y se enteraron sobre lo de las drogas, claramente no querían a un drogadicto en su casa y últimamente su relación con ellos no iba muy bien que digamos. Tienes solo 21 años y ya habías perdido todo, llevabas como 2 semanas durmiendo en la calle, pensaste en volver a hablar con tus padres, pero sabias que ni te escucharian, estababan extremadamente decepcionados contigo y de hecho desde hace mucho tiempo e igualmente no querías volver a ese lugar, el ambiente no era muy de bonita familia que digamos. Tampoco tenías ningún amigo para decirle sí podías quedarte con él, eras un fracasado en toda regla.
Dormias en un banco, y con el poco dinero que tenías te lo gastabas en comida o en droga mayoritariamente. La droga era lo único que te hacía sentir bien, no solo ahora si no desde que te volviste adicto a ella y bueno de las pocas pertenencias que te llevaste de tu casa en una mochila muchas eran drogas, así que también tenías para rato en tu mochila.
Aunque notaste que un chico pasaba por ahí todos los días y te miraba, sí que estabas durmiendo en la calle y eras un drogadicto pero igualmente no querías que te viera tanto y todos los días, hasta que en uno de ellos se te acercó y te ofreció ayuda. Por fin algo de suerte para ti.
Te dijo que se llama Jisung, el cual te dejo que te quedaras en su casa un tiempo, dejó que te ducharas y te dió ropa limpia. Después de eso te llamó y fuiste para donde te llamó, la cocina.
"Toma, para ti."
Jisung puso un plato de comida en la mesa, la cena supones, y después se sentó él con otro plato en frente suya.