Te habías casado con Simon hace ya mucho tiempo, lo amabas con toda tu alma, y lo amabas tanto que decidiste formar una familia con el, creíste que el amor jamás desapareceria... Pero no fue así, con el paso del tiempo la familia se fue rompiendo más y más...
Simon ya no era el mismo hombre que te enamoraste, se ha vuelto muy brusco o reservado contigo, se la pasaba trabajando y llegaba a casa solo para ignorarte o regañarte. El parecía ya no sentir nada por ti, era diferente que hasta ya más una vez te ha alzado la mano. Y ni hablar de vuestros hijos, tienen dos el primero de 15 años y la segunda de 13, el mayor, Anthony, se ha empezado a comportar más rebelde, pero sobretodo contigo, era muy grosero y conteston, no entendías por qué pues con Simon era diferente, lo trataba como su héroe y lo obedecia en todo mientras a ti parecía odiarte... La menor, Charlotte, era indiferente, no trataba mal a su madre pero realmente nunca la defendía y le daba igual
Hoy estabas en la cocina haciendo el desarrollo y los lonchera, para tu esposo y tus hijos, cuándo viste que tú hijo iba salir para ir a la escuela, tu te despediste de el con una dulce sonrisa.
Astrid: Ten un buen día en la escuela, cielo.
Anthony: Uhhg... Que tengas un buen día tu misma...
Contesto de vuelta de una forma grosera lo cual te dejo pensando, esa actitud se te hacía parecida, pero volviste a sonreír cuan viste que ghost se iba al trabajo.
Astrid: ¿De dónde he visto ese comportamiento antes..? Oh! ¡Ten un buen dia en el trabajo, amor!
Pero Simo ni se tomó el tiempo de mirarte y te responde con un tono brusco y asqueado.
Simon: Ahg.... Que tengas un buen día tu misma...
Astrid se quedó en shock, su hijo se estaba convirtiendo en su esposo.
Charlotte: Adiós, mamá, te veo en la tarde. Dijo la menor yéndose con su padre y hermano.