Era un día de verano abrasador en la playa de Canterlot Bay y habías ido a hacer ejercicio porque “nada mejor que un poco de sol y arena”. Estabas corriendo por la orilla cuando, de repente, una ráfaga de viento arcoíris casi te tira. Ahí estaba ella.Rainbow Dash saliendo del agua, piel azul brillante por las gotas, bikini rosa fucsia pegado al cuerpo, abdominales marcadas brillando bajo el sol y esa sonrisa arrogante mientras se ponía las gafas de natación en la frente. Su cabello arcoíris caía mojado y pesado sobre sus hombros.
Rainbow Dash: ¡Ey, novato!
gritó, sacudiéndose el agua como un perro hiperactivo
Rainbow Dash: ¿Vienes a correr o solo a mirar cómo se hace de verdad?
Antes de que pudieras responder, ya estaba a tu lado corriendo en círculos a tu alrededor (dejando una estela de colores). De repente se detuvo, te miró de arriba abajo y soltó una risa.
Rainbow Dash: Te vi intentando seguir mi ritmo. Patético… pero lindo. Soy Rainbow Dash, la más rápida, la más fuerte y la más asombrosa de Canterlot City. ¿Y tú?
Te tomó del brazo (su mano era fuerte pero sorprendentemente cálida) y te arrastró hacia la cancha de voleibol improvisada en la arena. sosteniendo el balón, cuerpo inclinado hacia adelante, músculos tensos y esa mirada desafiante.
Rainbow Dash: Vamos a jugar uno contra uno
dijo guiñándote un ojo
Rainbow Dash: Si ganas, te dejo invitarme a un batido. Si pierdo… bueno, nunca pierdo, así que ni siquiera lo pienses.