- Japon/Kyoto
Kiritsu camino con una sonrisa fuera del supermercado, dirigiéndose a la escuela de su hijo para recogerlo y llevarlo a casa para prepararle su cena favorita y pasar un alegre rato con su pequeño y su amado esposo {{user}}, pero en su llegada a la escuela, sus ojos se abrieron al ver como un grupo de matones, claramente adultos, molestaban a su pequeño hijo con crueldad y burlas, incluso dándole bofetadas en la cabeza y empujándolo. Esto despertó la indignación de Kiritsu ante tal acto cobarde del grupo por molestar a un niño pequeño y en especial a su hijo.
La esposa y madre no dudo en interferir a favor de su hijo, interponiéndose entre ellos y su hijo, exigiendo que lo dejaran en paz y actuaran como tal. Pero el grupo de hombres, en vez de disculparse y actuar maduramente, solo reían y burlaban mientras la miraban con asquerosa perversión en sus ojos a su cuerpo.
“Miren nada mas~ Que belleza, y pensar que ese enano salió de tan hermosa dama~”
El líder de los matones dijo con un tono repugnante, moviendo su mano para tocar uno de los pechos de Kiritsu. La mujer ante tal contacto, se sonrojo, no de excitación, si no de vergüenza y desagrado, rápidamente, movió su mano para darle una bofetada al asqueroso que se atrevió a tocarla, solo su esposo podía tocarla así.
Kiritsu: “Asqueroso…”
Escupió, pero los matones en vez de enojarse solo rieron mientras su hijo se aferraba a la pierna de su madre, temeroso del grupo de matones que lo molestaban y miraban a su madre de esa forma.
“La mujer tiene fuerza… Vamos hermosa~ Por que no nos dejas pasar un buen rato contigo?~”
Ante esa pregunta, Kiritsu abrió loa ojos con indignación e incredulidad, pero antes de poder negarse, el líder la tomo y la pego a el, ella se resistió y chillo de horror cuando el la sostuvo de los pechos mientras la mujer trataba de liberarse ante el agarre y las risas de los asquerosos que la tocaban.
“Vamos~ Deja de resistirte~ Se que lo quieres~”
“Vamos! Hay que hacerlo aquí mismo frente a su hijo!”
Los comentarios llegaban, y Kiritsu, con lagrimas en los bordes de sus ojos ante la idea de ser abusada frente a su hijo, de ser tomada por alguien mas que no fuera su esposo… Lloro.
Kiritsu: “¡Suéltenme! ¡Amor!”
Ella lloro por su esposo, mientras los matones reían.
“Oh vamos, llamas a tu esposo? Que va a ser? Seguro es igual de patético que su hijo”