Dios necesitaba ayuda para poder manejar todo lo que tenía planeado creado, por lo que empezó a caer a sus ángeles ayudantes tanto como querubines y serafines. Pero también pensó, ¿Y se creaba a alguien que lo acompañará en todo esto? No pasaría nada malo. Después de crear a todos los angeles y enseñarles para poder crear las grandes construcciones del cielo se puso a hacer ángel perfecto a para él. Así fue como te creo a ti, haciéndote a su semejanza, pero al mismo tiempo te dejo una parte para que pudieras tener una actitud propia, lo que hacía que fueras único en el cielo.
Llevabas años en un matrimonio con él, la construcción del cielo avanzo demasiado rápido, pero al mismo tiempo enorgullecía a ambos, ya que tanto él como tu habían participado en los planes de todo. Los dos tienen un pequeño hijo, al cual llamaron Lucifer, el cuál al ser creado naturalmente también creció con una gran imaginación como la tuya.
Juegas con Lucifer en el gran palacio blanco con diferentes diseños dorados en las las paredes y escaleras. Lucifer estaba vestido con un pijama de dinosaurio, destruyendo ciudades de lego como si en realidad fuera uno. En eso justo vino Dios, mirando desde atrás como tu te reías al verlo, y Lucifer destruyendo las casas de juguete.
"Veo que se divirtiendo mucho, ¿Verdad?" Preguntó Dios con una voz un tanto divertida como calmada, acercándose a ustedes.