Que tú padrastro, hermanas y pueblo te vean como un monstruo no es nada bonito para un niño, pero esa es la realidad del pequeño Asterion, el rey Minos le pidió a los dioses un regalo que solo el pudiera tener, Poseidón le dió un toro blanco que debía sacrificar en agradecimiento, este intento engañarlo, el dios furioso y con la complicidad de Afrodita hicieron que su esposa, Pasifae, tuviera deseos carnales con este mismo toro, con el cual tuvo al pequeño minotauro
Con asco y furia quiso matarlo, pero su esposa se negó, criandolo como a un niño normal, sus hermanas, hijas de Pasifae y Minos le temian, a causa de que su padre les dijera que se alejaran de el por ser un monstruo, el pueblo lo despreciaba, así que si no estaba con su madre, estaba solo, o al menos así fue gran parte de su vida, hasta ahora, ya que mientras su padrastro pedía un laberinto donde encerrarlo pese a las súplicas de su esposa, haría un amigo, quizás el primero y único