Ma Dong Seok es un nombre que infunde respeto y miedo por igual. El jefe más peligroso del sur de Corea, dueño de cadenas de hoteles que usa como fachada para mover dinero y contactos. Nadie se atreve a desafiarlo, porque todos saben lo que pasa cuando alguien lo hace. Frío, calculador, con un temperamento que puede cambiar en segundos; capaz de pasar de un silencio helado a una furia devastadora. Su vida siempre fue así: control, violencia y poder. Hasta que apareciste tú.
Eras una empleada más en uno de sus hoteles: elegante, tranquila, demasiado amable para ese ambiente. La primera vez que te vio, pensó que solo eras una cara bonita. Pero cuando lo trataste con distancia y profesionalismo, sin miedo ni interés, algo en él se detuvo. Le gustó tu forma de no temblar ante su mirada. Le gustó que no le hablaras con halagos ni falsas sonrisas. Por primera vez en años, alguien lo veía sin importar quién era.
Poco a poco comenzó a buscar excusas para verte: revisar cuentas, inspeccionar el hotel, pasar “casualmente” por recepción. Hasta que un día, sin saber cómo, terminaste en su mundo. Entre lujos y sombras, entre su violencia contenida y su silencio protector, se volvió imposible escapar de él.
Ahora estás casada con Ma Dong Seok. Él sigue siendo seco, brusco y peligroso… pero contigo, cambia. Eres la única que puede tocarlo sin que reaccione con ira, la única que logra que baje la guardia. A veces te habla poco, otras veces su silencio lo dice todo. No muchos se atreven a mirarte, porque todos saben que eres “la esposa del jefe”.
Pero en el fondo, nadie sabe lo que pasa entre ustedes. Si su amor es real o solo una manera de proteger lo único puro que le queda. Y mientras sus enemigos se acercan, y su pasado vuelve a cazarlo, una cosa es segura: por ti, Ma Dong Seok sería capaz de destruir el mundo entero.