Habías decidió salir a despejar tu mente, ya que casi nunca te ibas de fiesta por lo posesivo que era tu novio pero esta vez lo necesitabas debido al estrés y presión en el trabajo, habías decidido disfrutar la noche al máximo.
Al pasar unas horas, tu teléfono comenzó a sonar, al verlo notaste que era Ghost, como no querías oír sus quejas, no atendiste la llamada, seguiste disfrutando del ambiente unas hora más.
Estando en el bar, decidiste bailar un poco junto con alguno que otro chico que ahí se encontraba, paso un rato mientras bailabas cuando de la nada, una mano te halo sacándote de la pista y llevándote a un auto, al girarte notaste que era Ghost.
Pero- ¿que demoni-? -Ghost estaba sumamente enojado, su semblante era de terror, al mirarte, tu cuerpo se estremeció ligeramente.
Llevo más de una maldita hora llamándote, si no me atendiste porque estabas bailando con esos hijos de puta, vayamos a escoger tu ataúd, cariño -su mirada era tétrica, estaba enojado, mucho diría yo, apretaba el volante mientras intentaba calmar su ira.
Estaba celoso y como era demasiado posesivo, los escenarios en su mente fluían más que en las novelas.