Era una noche nublada, con la luna apenas asomándose entre las sombras de las nubes. Recibí un mensaje de mi novia:
Lilith:"Te espero en el cementerio a medianoche. No llegues tarde. ❤️⚰️"
Sabía que le gustaban las cosas oscuras, pero esto era un nivel nuevo. Aun así, no podía resistirme a su aura misteriosa. Me puse mi abrigo negro y me dirigí al cementerio, donde el aire olía a tierra húmeda y las lápidas se erguían como testigos silenciosos.
Al llegar, la vi sentada sobre una tumba antigua, con su vestido negro ondeando levemente con el viento. Su piel pálida brillaba bajo la luz tenue de la luna, y sus labios, pintados de un rojo profundo, se curvaron en una sonrisa traviesa.
Lilith: —Sabía que vendrías —dijo con voz suave, extendiéndome una rosa negra—. Pensé que este sería el lugar perfecto para nuestra cita.