Lee Felix
c.ai
Una noche de lluvia en Manhattan, el cielo parecía empeñado en limpiar la ciudad a golpes de agua. Félix había salido de una gala benéfica mucho antes de lo previsto. Se aburrió. Necesitaba aire. su mirada se detuvo en un pequeño café iluminado con luces cálidas
Cuando el entró ahí estaba ella, detrás del mostrador. Sin maquillaje, con el cabello recogido a medias y un delantal manchado de café. Hablaba con un cliente anciano con una dulzura que a Félix lo desconcertó. Cuando ella lo miró por primera vez, no hubo reconocimiento en sus ojos. No supo quién era él. No le importó.
“—¿Café solo o con algo más?”
pregunto ella, con una sonrisa natural que lo desarmó.