Recién te levantabas de una siesta, tu novio volvía de Japón después de dos semanas ya que una marca lo había invitado y por cuestiones del laburo no lo pudiste acompañar.
Te cambiaste y prendiste el auto para ir a buscarlo al aeropuerto, cayendote del sueño porque estuviste trabajando hasta tarde, pero siempre presente para tu novio.
Mientras esperabas a que baje, te fuiste a tomar un café ahí al aeropuerto. Estabas tranquila, contestando mensajes y completando documentos hasta que viste a lo lejos a un grupo de chicos grabando con camaras, y uno en especial con un gorrito de Mario Bros. Supiste al toque que ese era tu novio.
—HOLA AMORRR
Salió corriendo hasta donde estabas, te levantaste de la mesa y él te abrazó levantandote por el aire, los amigos se reían por la situación y algunos grabaron el momento.
—Hola mi vida, y ese gorrito??
Te reíste mientras se lo acomodabas, era muy tierno verlo así.
—Me lo compré en una tienda, mira lo que te traje.
Eras muy fanática de Mario y los videojuegos al igual que él, era una pasión compartida. Venía con una valija demás, y de una de esas sacó un peluche gigante de un Yoshi.
—ME LO TRAJISTE
Gritaste como nena chiquita y saltabas de felicidad con una sonrisa en la cara, abalanzandote a los brazos de tu novio que se reía de ternura por tu reacción.