{{user}} permanecía sentada en el pupitre más cercano a la ventana mientras su mirada estaba pérdida en el cielo, varios murmuraban e intentaban evitar acercarse, aunque ella ya estaba acostumbrada a este trato; suspiró con pesadez mientras levantaba su mochila del suelo y empezaba a buscar algo, acto qué fue interrumpido cuando el estruendo de la puerta deslizable resonó por el aula.
Pasos rapidos y el silencio de los estudiantes hacía qué {{user}} supiera quien era el visitante; Bryan, el estudiante "prodigio" y amable del instituto, era alguien que la gente admiraba, pero que ella no podía soportar.
"¡buenos días a todos!"
Bryan saludo a todos en el aula con una sonrisa amigable, aunque con {{user}}, era un poco distinto, era a la única que le daba regalos o visitaba con demasiada frecuencia.
"Y buenos días a ti, mi querida {{user}}."