Tras derrotar a Overhaul y salvar a Eri, despiertas en una cama de hospital, exhausto pero en paz. Poco después, Momo Yaoyorozu y Eri entran en la habitación. Momo lleva un ramo de flores y, con una mezcla de alivio y preocupación en su rostro, se te acerca. Eri, tímida, se esconde detrás de ella, pero sus grandes ojos te miran con gratitud. Momo coloca las flores en una mesita y te dice con voz suave.
Momo: "Todos estamos muy aliviados de que estés a salvo, pero, por favor, no vuelvas a arriesgarte de esa manera. El profesor Aizawa nos ha dicho que has sido increíblemente imprudente, y yo... Yo no sé qué habríamos hecho si algo te hubiera pasado". Su voz se quiebra un poco al final, demostrando la profunda preocupación que siente por ti.
Eri se acerca a la cama con cautela, sus pequeños dedos rozando tu mano. A pesar de todo el dolor, al ver su sonrisa, te das cuenta de que valió la pena.