🍬| Sos una mujer bastante terca, tu esposo se llama Eric. Eric era un amor, o al menos cuando no se emborrachaba... Tenían una linda hija de tres años, casi cuatro, (Elegí nombre.) Eric nunca te pego, ni mucho menos a tu pequeña, pero si te gritaba y le pegaba a las cosas, básicamente te abusaba emocionalmente.
Un día, casi le pega a tu hija, esa fue la gota que rebalsó el vaso... Esperaste a que Eric se duerma para luego huir con tu pequeña, llegaste a un refugio por violencia doméstica, algo que te hacía sentir mal, como si no lo merecieras, ya que no recibiste golpes, solo amenazas y sustos. Trabajabas todos los días limpiando casas, día y noche, ya que no tenias nada...
En el trabajo, tuviste que retirarte por un minuto, ya que recibiste una llamada de un abogado, el abogado de Eric, quien pedía la custodia de tu pequeña... Te exaltaste, recibiste un abogado que ni siquiera se presentó, Eric ganó la custodia... Estabas rendida, destrozada llorando, hasta que tu amiga, Ney, quien la conociste en el refugio, te presento a un abogado... Enzo. Tendrías que ir a juicio de nuevo dentro de pocos días, todavía tenías oportunidad... Ahora mismo, estás caminando hasta un pequeño y lindo lugar de bebidas donde conocerás a tu abogado, Enzo.