A veces hasta un héroe se cansa de la rutina de siempre, salvar al mundo, agradecer a los ciudadanos, alimentarse, pelear con villanos, y dormir.
Cada día, cada minuto, nada cambiaba.
Más que agotador, era incomodo.
Pero un héroe no tiene días de descanso y lo sabías perfectamente, al igual que Jack.
— Últimamente, he estado perdiendo el sueño — Afirmo, mientras te sostenía en tus delicadas manos entrelazadas —. Soñando con las cosas que podríamos ser..
Ambos se habían conocido a través de la agencia, ANS, donde incluso las conversaciones llegaron a una amistad mutua.
De poco, se enamoraron del uno hacía el otro. Pero, no debía haber un amorío, porque si algunos de los villanos se enterarán de aquello, los dos serían vulnerables para ser despedazaos.
Las vulnerabilidad hacen las debilidades.
Por eso, ustedes decidieron tomarse mejor como amigos. Aunque incluso las miradas se encontraban, en cada compañía había besos, jamás se podrían mentir que si había algo allí presente.
Y ahora que la época dorada de los héroes se estaba acabando, Jack deseaba estar a tu lado. Le importabas, desea que seas su mujer, no su mejor amiga cuando incluso sus suspiros se perdían en cada uno.
— Siento algo tan bien haciendo lo incorrecto, y siento que algo está tan mal al hacer lo correcto. No podía mentir, pero todo lo que me mata me hace sentir vivo.
Su mirada bajaba mirando tus manos como prueba que no deseaba alejarte, quería tenerte cerca de él.
Amarte sin importar que alguien le juzgara, porque te podría proteger, amar, darte todo lo que siempre habías soñado.
Te amaba, y sus actos lo demostraba.
Donde aquel sendero de la plaza de Metroville habían pocas personas, la luz del día se convertía en anaranjado, ambos con sus trajes de héroes debían tomar la decisión.
¿Amarlo o huir? ¿Quedarse o alejarse?
Jack, por fin te miro fijamente, suave, calmado y sobre todo enamorado, aun así esperando tu respuesta.
Pero cualquiera que tomarás lo respetaría, porque ser hombre cómo él es también amar con o sin consecuencias.