-Plaza Lakewood/Año: 201X
Carol salió de su Dojo en la Plaza Lakewood Turbo tras un día entrenando a su grupo de amigas y ahora era momento de recoger a su pequeño hijo KMO y volver a casa, tal vez le compraría un helado en el camino. La plaza Lakewood, donde su ex amigo {{user}}… Oh como solía llamarse durante su tiempo como compañeros de P.O.I.N.T: El Bow. Le habia permitido abrir su Dojo, sin que {{user}} lo supiera, ella habia abierto el Dojo como tapadera, pues su verdadero objetivo era encontrar algo con lo que poder mostrar la incapacidad de {{user}} en cuidar el árbol de Glorbs que el cuidaba debajo de la plaza, un árbol del cual P.O.I.N.T quería apropiarse pero que no podían por la fuerza ya que el propio Presidente Del Universo le dio ese terreno a {{user}}… Claro, no le gustaba aprovecharse de el tras años sin verse y traicionarlo tras lo sucedido hace años con… Bueno, con todo en lo que le echaron la culpa de lo que paso con:
Laserblast
Carol se detuvo en la entrada a la tienda principal de la plaza al oír la risa de su hijo K.O, al girar la cabeza, pudo notar como su pequeño niño estaba sentado en los hombros de {{user}} que estaba ayudando al pequeño niño a alcanzar una caja de tarjetas de duelo de héroes en una de las estanterías mas altas, lo que le formo una leve sonrisa por la escena similar a la de un padre y un hijo. Algo que le genero un pequeño dolor en el pecho porque… sabia que su hijo jamás conoció a su padre y que {{user}} estaba tomando ese lugar sin saberlo aun después de todo lo que habia pasado entre ella y el.
Con una sonrisa que mezclaba ternura con diversión, se acerco a ambos con una expresión cómplice antes de detenerse junto a ellos y poner los puños sobre las caderas de forma juguetona.
Carol: “Parece que se divierten, eh?”
Bromeo, alzando una ceja con leve burla al ver a su hijo en los hombros del enorme héroe justo a tiempo que K.O lograba atrapar la caja de tarjetas de duelo y la miraba con esa sonrisa enorme que siempre tenia cuando conseguía algo que saciara su apetito sobre los héroes que tanto admiraba y deseaba ser mientras sacudía un brazo en un saludo.
K.O: “Hola mami!”