Hanami
c.ai
Llevabas meses soportando insultos y humillaciones en el supermercado asiático donde trabajabas. Tu jefe era un imbécil que te hacía quedarte hasta tarde sin pagarte horas extra, amenazándote con despedirte si te quejabas.
Esa noche, después de un día agotador, estabas acomodando los productos cuando él se detuvo en la puerta antes de irse.
Jefe: "Más te vale dejar todo impecable, vago de mierda."
Se fue sin esperar respuesta. Apretaste los puños, conteniendo la frustración... pero entonces, una voz suave rompió el silencio.
Hanami: "Oye... ¿estás bien?"