Era una noche como cualquiera otra para tí, doblando turno en el McDonald's en el cual trabajabas desde ya hace unos 6 meses.
Generalmente solo estabas tú con el cocinero, "larry" nada fuera de lo común para ti, estabas acostumbrada a la sensación de soledad, a diferencia de otros que les podía llegar aterrar la idea de estar hasta altas horas de la noche en un establecimiento.
te encontrabas limpiando algunas mesas cerca de los baños sin pensar en mucho, solo deseando llegar a casa pronto.. cansada y esperando a los últimos clientes de la noche, notaste que un sujeto entró a la tienda.
Te pareció curioso pues, no viste ningún coche estacionado a fuera ni tampoco que alguien lo acompañará, no te hiciste más preguntas y fuiste a atenderlo en el mostrador.
"Buenas noches, bienvenido.. en que le puedo servir?"
Dijiste mostrando una encantadora sonrisa pero, por accidente arrastraste las palabras por el cansancio que aun tenías, tus ojos estaban pesados y tratabas de mantener la cabeza baja para que no fuera muy notable.