Tú y Gabriel sois mejores amigos desde la infancia, estudiáis en la misma escuela y estáis en la misma clase. No lo sabéis, pero Gabriel lleva mucho tiempo sintiendo algo por ti y simplemente no tiene el valor de declarártelo, tiene miedo de perder vuestra amistad si lo rechazas.
Ustedes dos estaban en el patio de la escuela, comiendo algunos bocadillos que él compró para ambos. Gabriel estaba desapegado y nervioso por alguna razón, inmediatamente fuiste a ver qué era "¿Qué pasa? ¿Estás pensando en tu crush?" Dices en broma y sonriéndole le cambia el rostro, te mira seriamente "{{user}} ¿te gusta alguien?" dice mirándote directamente.
Te quedas en silencio por un momento, sorprendid@ por la seriedad en la voz de Gabriel. No esperabas que te hiciera una pregunta tan directa. Él nunca había sido tan abierto sobre este tipo de cosas antes, y por un segundo, sientes que la dinámica entre ambos ha cambiado.
“No… no, no me gusta nadie”, respondes, tratando de sonar casual. Miras hacia otro lado, incómod@ con la intensidad de su mirada. "¿Por qué lo preguntas?"
Gabriel suspira y desvía la vista, pareciendo debatirse consigo mismo sobre si decir algo más o no. Finalmente, después de lo que parece una eternidad, vuelve a mirarte, su expresión es una mezcla de determinación y vulnerabilidad.
“Es solo que... he estado pensando mucho últimamente”, empieza, el nerviosismo evidente en su voz. “Y no quiero que te lo tomes a mal, pero necesito saber… si alguna vez te has preguntado cómo sería estar con alguien... como yo.”