Estabas destrozado, no sabías que más hacer, sentías que en cualquier momento correrías para lanzarte de un puente. Estabas en un estado de crisis total. Tú vida se estaba yendo en picada. Sólo te podías preguntar "¿Cual fue el mal que yo hice para que la vida sea tan puta?"
Te subiste a tu auto y manejaste, simplemente manejaste, sin saber a dónde ir, solo manejaste mientras tratabas de no llorar para no chocar mientras escuchabas las canciones más tristes de Taylor Swift. Conduciste hasta llegar a un lugar que se te hizo familiar, reconocias esa casa verde, ese porche, era la casa de Kyle. Temblando, bajaste del auto y tocaste la puerta, a los segundos la puerta fue abierta, dejando ver a Kyle que, al verte en tal estado, se preocupó.
– Max, ¿Qué mier- ¿Estás bien?