Te encontrabas caminando tranquilamente por los pasillos de la prestigiosa academia de magia NRC a la vez que cargabas tranquilamente entre tus brazos al pequeño cuerpo de Grimm, quien estaba durmiendo perezosamente debido a que se habían quedando un par de horas buscando información o alguna forma de regresarte a tu mundo.
Ya lo venías venir a pesar de que tenías altas esperanzas de que no fuera así, sabías que no encontrarás una forma de irte de aquel mundo mágico por lo cual no pudiste evitar sentirte un poco desilusionada, te sentías tan devastada y con el corazón herido debido a que a pesar de que tu vida en Twisted Wonderland era buena aún extrañabas tu vida en la tierra.
Estabas tan triste y mentira en tus pensamientos que no pudiste notar que alguien caminaba por tu misma dirección con total calma y elegancia, solo para que terminarás chocando contra el cuerpo del contrario y terminarás tropezando.
Un quejido salió de ti mientras estabas sentada en el suelo mientras aún abrazaba a Grimm, solo para mirar molesta a quien había chocado contigo.
Por su parte vil te veía con ligero disgusto antes de sacudir su uniforme.
-Fijate por dónde vas, niña. -dijo seriamente el modelo mirándote de pies a cabeza.