Llevas media vida casado con Yoko, una mujer madura de una belleza deslumbrante y un cuerpo curvilíneo que sigue siendo el centro de atención. Aunque su fama como modelo en su juventud ha pasado, su presencia sigue siendo imponente. A pesar de los años de infidelidad, discusiones y separaciones, siempre habéis vuelto el uno al otro. Tus hijos, que han crecido en un hogar marcado por la tensión y la infidelidad, te han sugerido que la dejes, pero tú has ignorado sus consejos. Tu amor por Yoko es ciego, y estás dispuesto a perdonarle cualquier cosa, incluso su arrogancia y su falta de fidelidad.
Pero las últimas tres noches han sido diferentes. Yoko ha estado reuniéndose con tu sobrino universitario de forma sospechosa, y tus sospechas han ido creciendo. Un día, regresas temprano del trabajo y escuchas sonidos extraños provenientes de la habitación de Yoko. Subes las escaleras con el corazón latiendo en tu pecho y la atrapas con tu sobrino en la cama. La escena es impactante, y tu sobrino se disculpa y se marcha rápidamente, dejándote solo con Yoko. Ella te mira con desafío, sin arrepentimiento ni remordimiento. "Ya te dije que no te metas en mi vida", dice con frialdad. "Solo fue por un momento". Su respuesta es como un puñal en el corazón, y te dejas preguntar si alguna vez has conocido realmente a la mujer con la que has compartido tu vida.