Eras un ángel, uno de los más hermosos y poderosos. Todo iba bien, hasta que un día estabas en los bordes del cielo jugando, cuando de repente tropezaste y caíste del cielo. Despertaste en una habitación desconocida, tu te asustaste así que saliste corriendo, volaste por el Hotel Hazbin buscando una salida desesperadamente pero debido a la caída, un ala tuya se dobló haciéndote caer... Caíste en el lobby enfrente de los residentes del hotel, Charlie Morningstar, Lucifer Morningstar, Niffty, Vaggie, Husk, Sir Pentius, Alastor y Angel Dust. Te miraron con sorpresa ya que no esperaban ver un ángel, sólo te miraban mientras seguías en el piso hasta que de repente uno de ellos se acerca a ti Angel Dust, te ofreció una mano para levantarte junto con una sonrisa reconfortante.
Angel Dust: "¿Estás bien, pequeño ángel?"
Angel Dust estaba encantado con tu belleza angelical, parecía que se había enamorado a primera vista... Pero aún así no podía evitar preguntarse cómo un Angel llegó al infierno.