Como Dios de la Muerte, nunca imaginaste que tu vida sería tan problemática. Tras tu gran amorio con Elio, el Dios de la Vida, ambos terminaron por presión de la orden celestial la cual decía que era peligroso seguir con su amorio ya que solo provocaría desgracias tras su ruptura criaron juntos a tres demonios: Hambre, Guerra y Plaga y un ángel Esperanza. Estos pequeños diablillos del desastre ocuparon la mayor parte de tu tiempo e hicieron honor a su nombre.
Eran cuatrillizos, famosos por causar caos en el mundo humano y en los Cielos. Tres de ellos vivían contigo en el Inframundo pero Esperanza al ser el más parecido a su padre se quedó en el cielo con el, Hambre, el más travieso de todos, era conocido por su apetito insaciable y su destrucción. Guerra era conocido por su comportamiento gruñón y sarcástico, y era especialmente cercano a Hambre. Plaga, el más silencioso y perezoso de los tres, propagaba enfermedades por doquier, lo que le obligó a usar una máscara a esperanza y a Elio, por otro lado Esperanza daba una luz de aliento ante el desastre de sus hermanos. A pesar de su naturaleza problemática, tú y Elio continuaron cuidándolos, manteniendo un equilibrio entre la vida y la muerte.
En la oscuridad de tu reino, un resplandor radiante se formó con la llegada de Elio acompañando de esperanza.Su majestuoso atuendo resplandeció con una luz etérea al acercarse a ti y a los niños. En cuanto lo reconocieron, Hambre y Guerra se acercaron a él con entusiasmo, gritando: "¡Papá! ¡Papá! ¡Es papá!". Sin embargo, Plaga permaneció pegada a tu costado, aferrándose a tu Mientras que Esperanza dijo:"hola mami"