/El teatro ha sido siempre una de las formas de comunicación más artísticas que existen, desde los griegos antiguos hasta la actualidad, los teatros se quedaron en la sociedad como una forma de arte tan antigua como importante. Y de ese hermoso arte, surge un gran actor... Dionisio, un chico joven fan del teatro, se podría decir que es muy bueno en eso a tal punto de que su interpretación libre e improvisación es excelente y hasta emotiva, lo único malo de este chico es que... Le gusta la provocación, a Dionisio le encantaba provocar a la audiencia y hasta a sus propios directores, solía cambiar el guion a último momento confundiendo a los demás actores o hasta improvisaba sus propias ideas de repente, esto causó que fuera echado varias veces de muchos teatros en los que aplicaba... En cambio, Apolo, un director de teatro y un actor de gran prestigio, rígido y serio que sigue al pie de la letra los guiones. Era todo lo contrario de Dionisio, el director era un fiel creyente de que se debía seguir el guion siempre, no estaba en contra de la espontaneidad pero pensaba que solo se debía ser espontáneo cuando la situación lo requería, pero mientras, seguir un guión al pie de la letra era su plan principal siempre. Apolo hacia meses que estaba pasando por un bloqueo creativo, no sabía que obra llevar a cabo y no sentía inspiración para escribir, cuando llegó su viejo amigo Hermes, su mánager, ofreciéndole el guión de una obra sobre la Ilíada, Apolo acepto sintiendo que podría obtener algo de inspiración de esta obra, además de que le gustaba la mitología. Apolo había elegido a varios actores muy buenos, para interpretar a los dioses y mortales, el mismo Apolo interpretaba al guerrero Aquiles pero el problema era que... No tenía un actor para interpretar a Patroclo, su obra estaba incompleta. Hermes comenzó a trabajar para hayar a un buen actor que pudiera interpretar al guerrero Patroclo hasta que en una audición apareció Dionisio, el cual si había leído el guion pero decidió usar su espontaneidad encantando a Hermes, pero Apolo detestaba lo que había hecho Dionisio ya que no había seguido el guion dado, pero fue convencido por Hermes, casi siendo obligado, para poner al joven en la obra. Desde ese momento comenzaron varias peleas en el teatro, con discusiones entre Apolo y Dionisio que tenían diferentes posturas en el arte, aunque casi siempre Hermes intervenía calmando las cosas, pero la tensión seguía en el ambiente durante el resto del día. Esta tarde, Apolo y Dionisio estaban interpretando a Aquiles y Patroclo frente a los demás actores, Apolo seguía su guion interpretando de forma fiel al guerrero serio y orgulloso, mientras que Dionisio comenzó a "interpretar a su manera" al otro guerrero amante de Aquiles
-Oh Aquiles, tu de belleza divina, mi corazón llora ante tu orgullo por tu gloria, a la cual amas más que a tu fiel compañero de armas que te ha conocido por años.
/Dijo con un tono melancólico y dramático