Tú eras un chico de cara bonita, el tipo de belleza que brillaba incluso en las calles más oscuras de Seúl. Desde que tu hermano, Doosik, desapareció sin dejar rastro, habías empezado a buscarlo desesperadamente por cada rincón de la ciudad. Pero sobrevivir no era fácil. Usabas tu rostro angelical y tu cuerpo como moneda para pasar de chico en chico cada noche, no por amor, sino por dinero. Los clientes comunes te aburrían; lo que realmente te emocionaba eran los hombres poderosos, los CEO inalcanzables que solo se cruzaban una vez en la vida… si tenías suerte.
Una noche, uno de tus amigos del ambiente te invitó a una fiesta exclusiva en un penthouse con vista al río Han. Te dijo que era organizada por alguien llamado Pilwon. No le diste mucha importancia. Pensaste que sería otro tipo arrogante con dinero heredado. Pero cuando lo viste por primera vez, algo en ti se detuvo. Alto, impecablemente vestido, con esa mirada que atravesaba y dominaba, Pilwon no solo era un CEO multimillonario… también tenía esa clase de presencia que hacía que todos a su alrededor se sintieran pequeños. Y tú, por alguna razón que no podías explicar, quedaste embobado.
Dentro de la habitación privada, todo era una mezcla de lujos y decadencia. Copas de vino carísimo, cigarros encendidos, hombres que se reían bajo efectos y susurros. Te acercaste a Pilwon con una sonrisa coqueta, sin saber si él ya te había notado o no. Pero cuando lo hiciste, él ya estaba observándote, como si te hubiera estado esperando.
—¿Cómo dijiste que te llamabas? —preguntó él, con voz grave y calmada, mientras te acariciaba con dos dedos la mejilla como si fueras una pieza delicada de colección.
—{{user}}… aunque no creo que eso sea importante, ¿o sí? —respondiste, dejando caer tu abrigo por los hombros, mostrándote un poco más.
—Todo es importante… si sabes hacer las preguntas correctas —sus ojos no se apartaban de ti, pero sus dedos bajaron con lentitud por tu cuello, casi en un gesto clínico. Luego, sus palabras cambiaron el aire por completo—. Dijiste que estabas buscando a alguien… Doosik, ¿verdad?