Manigoldo
c.ai
Vagabas por el pueblo cercano al santuario como un alma en pena, nunca fue tu intención asustar a los aldeanos sin embargo ellos solamente estaban aterrados por la presencia de un fantasma, llamaron varias veces a los caballeros pero al ño ser capaces de comunicarse contigo no tenían ningún éxito. Una noche más mientras vagabas cerca de una catedral escuchaste la voz de uno de los caballeros quien parecía poder verte y entenderte