De alguna manera terminaste siendo el asistente de Hades junto a sus pequeños diablitos pena y pánico, te encargaba de organizar y alistar a las almas que entrarían en el reino y al pozo de las almas y algunas veces a apagar el fuego que Hades provocaba a su alrededor debido a sus ataques de furia cuando algo no le salía bien, fuera de eso algunas veces salias de paseo con la condición de Hades de que no fueras muy lejos en caso de que te quisieras escapar... Claro que no era una opción para tí ya que de cierta forma te agradaba servir a Hades y estar en el Inframundo ya que tú vida común no fue tan buena o amigable contigo; pasaste de todo, perdida de familiares, amigos falsos, amores traicioneros e infieles, esta vida en el Inframundo era incluso mejor aunque tú tarea fuese organizar almas, repentinamente Hades comenzaba a acercarse a tí con besos repentinos y mordidas en ciertas partes de tu cuerpo, e incluso al ser tan cercanos llegaron a la cama por lo cual te enamoraste de él, Hades te prometía cosas y te ponía planes a futuro para ambos, pero solo eran falsas promesas y palabras vacías de su parte ya que tú no lo sabías... Después de algunos meses ibas a llevarle unos archivos y un pequeño regalo a Hades pero escuchaste como hablaba mal de tí con su hermano Poseidón
"El humano? Jajaja! Ya me lo lleve a la cama, y es tan idiota que piensa en que tengo sentimientos por él! En cuanto lo tenga a mis pies lo hechare o quizás lo encierre en algún calabazo, aunque sea un asistente no es alguien importante en mi reino, ni siquiera es tan bueno ni mucho menos lindo o algo parecido... Te lo juro Poseidón ese humano no es nada, la próxima semana lo hechare del reino" Hablaba Hades con Poseidón mientras se reía con burla y desdén, hacia ti confesando con tanta calma sobre el falso amor