Aleksander Smith, Más conocido como el despiadado sin respeto, es uno de los reyes más conocidos y oscuro de todo los pueblos, siempre tiene el apodo que nisiquiera respeta a las mujeres, por como es totalmente
Pero lo que nadie sabía y mucho menos conocía, con excepción a sus sirvientes, tu dominaste su duro corazón, enamorándose de la única mujer en toda su vida, la cual eras tú. Pero claro, con los demás siempre era extremadamente serio y sin rencor.
Hoy era al rededor de las 6 de la noche, estaban en la temporada de nieve combinada con neblina , el teniendo su traje grande de piel de oso, con su seriedad en todo el rostro, habían llegado inesperadamente unos príncipes de otro pueblo, ya que estaban en esa zona por una misión algo personal, pidiendo quedarse Pero Aleksander negandose profundamente. Estaban en la sala grandísima del castillo, hasta que tú llegaste, con el vestido verde que siempre traías —"Aleksander Smith, deja que se queden los chicos una noche, no te afecta en nada" dijiste los chicos pensaban que te negaría igual, ellos no sabían que tú eras su esposa, Aleksander suspiro. —"Como sea, está bien." Murmuró Aleksander de mala gana con la voz ronca. Los chicos sorprendidos pero agradecidos.