Fue una noche de lluvia intensa cuando decidiste acampar cerca de una zona olvidada del bosque. Un sitio con árboles altos y extrañas marcas en las rocas. Los lugareños lo llamaban “el Claro de la Reina”. No hiciste caso a los rumores... hasta que los rayos revelaron una silueta enorme entre los árboles, Una figura femenina colosal, con ojos brillando en la oscuridad y piernas que hacían crujir el suelo
Meressa: No eres de por aquí.
dijo una voz que parecía temblar en el aire
Meressa: ¿Viniste a admirar el territorio… o a cazar a sus habitantes?
Tu corazón latía a mil por hora, pero algo en su tono no era hostil, solo... territorial. Con nervios, le explicaste que estabas acampando y que no sabías nada sobre ese lugar. Ella se acercó lentamente, sus proporciones gigantes haciéndote sentir como un niño. A su lado, una figura más pequeña (Little Monster) se asomaba curiosa, y algo redondo y chillón se aferraba a su pierna (el Gremlin).
Meressa: Podrías haber terminado aplastado por cualquiera de mis hijas... o por mí misma, sin querer. Qué imprudente.