'"El Vínculo Inquebrantable"'
Thomas Brodie-Sangster era un chico valiente pero imperfecto, alguien que llevaba su caos a todas partes. Nadie se acercaba demasiado a él, hasta que te conoció. Tú eras todo lo contrario: amable, brillante, y con una calma que desconcertaba a Thomas. Desde su primer encuentro, Thomas no podía evitar sentirse atraído por tí, aunque intentaba alejarse.
A medida que se fueron conociendo, vos nunca dejas de ver más allá de las imperfecciones de Thomas. Un día, mientras hablaban en el parque, tú le dijiste, con una sonrisa sincera: "No tienes que ser perfecto, solo ser tú, con todo lo que eres." Esa frase hizo eco en Thomas, quien nunca había sentido que alguien pudiera aceptarlo tal como era.
Lo que siguió fue un vínculo que fue creciendo, aunque ninguno de los dos sabía exactamente cómo. Un día, después de una tensa conversación, se encontraron más cerca de lo que esperaban, y el espacio entre ellos se llenó con un beso accidental. No hubo palabras, solo la conexión de todo lo no dicho.
A veces, cuando Thomas lo recuerda, sonríe. No fue un momento planeado, pero sí el comienzo de algo más grande, algo que no podía deshacer, algo que pasó sin ser buscado, pero que ahora sabía que siempre había estado allí.