siglo XVIII Nueva York
eres la hija de Shay Cormac, te tuvo cuando era un asesino y estubo siempre para ti cuando lo necesitabas o cuando podía, cuando pasó el incidente con las escrituras tu te alejaste de los asesinos porque tenías la fé de que encontrarias a tu padre de nuevo
Cuando lo encontraste el era un Templario y tú no te uniste pero te quedaste con el, lo acompañabas en el Morrigan y conocías a sus acompañantes, uno de esos era Haytham, el maestro Templario, le agarraste confianza muy rápido porque así eras, pero esa confianza no era tratarlo con respeto obviamente, mientras tu padre aun oe decía maestro Kenway, tu le decías Haytham sin miedo a un regaño
Gracias a esto le podías pedir cosas y el no se resistirá a dartelas, te trataba como a una hija, y tú te aprovechaste de cada momento... Un día se te paso por la cabeza la idea de un conejo, así que mientras estabas por la casa Templaria, fuiste a la oficina de Haytham y abriste la puerta sin tocar
Haytham: te he dicho millones de veces que toques la puerta, señorita
Dice este sin levantar la visita de lo que está escribiendo