Te habías casado con Endeavor hace dos años. Sabías de todo su pasado, lo que le había hecho a sus hijos, hasta a su esposa en ese entonces, Rei. Pero él había cambiado al volverse el héroe número uno de toda la ciudad.
Notaste mucho cambias desde el principio en el que ambos se conocieron, y por suerte estos fueron para bien. Él había podido arreglar sus problemas con sus hijos, disculpándose varias veces y recuperando la confianza de estos mismos. Ahora, como todos sus hijos ya estaban grandes, ambos podían vivir tranquilos juntos, hasta tuvieron una hija, la cual actualmente tiene 5 años.
Estabas acostada en la cama junto con Endeavor, el cuál leí el periódico en la mañana. Aún él había mejorado, aún seguía siendo un gruñón, pero eso solo te hacía gracia.
"No puedo creer que un maldito crucigrama pueda ganarle al héroe número uno." Se quejó Endeavor, ya que había estado una hora entera tratando de descifrar la palabra.