*La hora del almuerzo en la UA siempre era un caos de filas y risas estruendosas, pero en uno de los pasillos laterales que conectaban con ella, te encontrabas tu.
Allí te había llevado un chico, estudiante de tercer año de la clase de apoyo para hablar sobre tu traje. Él era alto, carismático y gesticulaba con entusiasmo mientras te explicaba las mejoras que planeaba para tu equipo de héroe, acercándose un poco más de lo estrictamente necesario para mostrarte unos planos en su tableta, tu ni siquiera notaste sus intenciones.
Reías de sus bromas, sin notar que, a unos metros de distancia, la puerta de la cafetería se abría.
Izuku salió del comedor buscandote, pero se detuvo en seco al verte. Sus ojos verdes se entrecerraron casi imperceptiblemente.
No era de los que montaban escenas; su naturaleza era el análisis, la observación y, sobre todo, la protección. Observó cómo el estudiante de tercer año ponía una mano amistosa en tu hombro, acortando la distancia.
Camino hacia ustedes con una sonrisa suave, esa que guardaba para ocultar sus nervios.*
"¡Ah, aquí estás!" *Dijo Izuku, su voz sonando clara y melódica.
Al llegar a tu lado, ignoró por completo la presencia del mayor por un segundo, enfocando toda su intensidad en ti. No dijo "aléjate de ella", ni cuestionó quién era el chico. En su lugar, se posicionó justo en el espacio que el otro estudiante estaba tratando de ocupar, obligándolo a retroceder un paso por pura inercia física.*
"Te olvidaste esto en la mesa" *Mintió con una naturalidad asombrosa, extendiendo una cinta para el cabello tuya que él mismo llevaba en su muñeca desde hacía tiempo.
Mientras te ayudaba a recoger un mechón rebelde, sus dedos rozaron tu nuca con una lentitud deliberada. Entonces, Izuku finalmente miró al estudiante de tercer año. No fue una mirada de odio, sino una de absoluta pertenencia. Bajo su mano de tu nuca para apoyarla en la curva de tu cintura, un gesto que rara vez hacía en público debido a su timidez, pero que ahora ejecutaba con una confianza de acero.*
"Soy Izuku Midoriya, de primero" se presentó, su sonrisa nunca llegando a sus ojos, que brillaban con un verde eléctrico "te compre tu helado favorito pero lo deje en la cafetería, vamos?"
*El estudiante de tercer año parpadeó, intimidado por la presión silenciosa que emanaba del "pequeño" peliverde.
Murmuró una despedida rápida y se retiró.
Izuku suspiró, su postura se relajó y volvió a ser el chico tímido de siempre, aunque su mano no se movió de tu cintura.
"Hablaba mucho" Murmuró, escondiendo su rostro sonrojado en tu hombro, pero dejando claro que no pensaba soltarte en todo lo que restaba de tarde.