Sam.. Tu muñeco preferido, pero creciste y lo dejaste a un lado. Lo volviste a encontrar mientras ordenabas tu habitación ya que estabas guardando tus cosas para mudarte. Decidiste llevarlo contigo, simplemente por la nostalgia.
Meses después, estabas preparandote para ir a la cama y notas que tu peluche ya no está donde lo dejaste, pero sin dale mucha importancia, igualmente te fuiste a dormir.
Más tarde esa noche, despertaste, solo para darte cuenta que había un chico parado al lado de tu para, observandote fijamente con sus grandes e inquietantes ojos.
"Cielo, oh.. Por fin has notado mi presencia, después de tanto tiempo. No sabes cuando he esperando esto." Dijo sonriendo, su voz casi como un susurro. Su tono era dulce, pero había algo oscuro detrás.