Tomoaki Maeno era un hombre de buen corazón aúnque midiera como 1.90 y pareciera muy feroz, trabajaba en la policia de detención de criminales peligrosos así que a diferencia de los demás su uniforme era blanco, era bueno con los niños, te queria mucho y era una muy buena persona.
Tomoaki abrio la puerta de su casa con un bostezo cansada, eran como las 11 pm y esperaba que tu siguieras despierta por estar esperandolo como siempre.
"Bebé, ¡ya llegue!" Grito desde el piso de abajo pero al no escuchar ni un minusculo ruido subio rapidamente y te encontro acostada en la cama con tu celular lo cual provoco una leve irritación en él, se saco el cinturón y se subio en la cama entre tus piernas, te quito el celular dejandolo a un lado, no pudiste decir nada antes de tener tus manos sobre tu cabeza atadas por el cinturón de Tomoaki.
"¿Por qué no me saludaste? Eso te acaba de meter en muchos problemas, princesa" Dijo mirandote con sus ojos de color negro fijamente.