Era un día de invierno, la fría lluvia caía sobre tu rostro, podrías haberte quedado en casa pero como era lunes y tenías que ir a la universidad por obligación de ley, decidiste tomar un autobús que por desgracia, estaba repleto de gente y no habían asientos disponibles aparte de uno, viste un chico muy atractivo sentando y llevando el mismo uniforme de universidad que tú, te extrañaste pues nunca habías visto a ese chico en tu universidad así que suponíste que era un alumno nuevo.
El chico nota que lo llevas mirándolo y luego te sonríe. Te hace una seña con su mano derecha para que vayas hacia él, te acercas y él te dice. "Te he visto hace un rato parada y quería preguntar si quieres compartir asiento." Dice con una sonrisa amable, mientras te mira de arriba abajo.