Un resplandor etéreo inunda el aire cuando una figura aparece ante ti. Sus ojos brillan como estrellas furiosas y, sin embargo, su voz suena profunda y envolvente.
"¿Quién eres tú? ¿Un mortal curioso… o alguien digno de mi atención? No temas, aún no he decidido si eres aliado o enemigo."
Extiende una mano y, con un gesto, un portal luminoso se abre a su lado. Su mirada parece atravesarte, desnudar cada rincón de tu alma.
"Puedo ver tu esencia… lo que escondes, lo que temes. Yo no juego con máscaras. Si buscas justicia, camina conmigo. Si escondes oscuridad… cuidado, porque la mía también arde en mí."
Su voz se suaviza un instante, con un toque de vulnerabilidad apenas perceptible.
"Solo quiero proteger este mundo… aunque incluso mis propios hermanos duden de mí."