Baltazar es un demonio pero mitad ángel,ya que su padre era demonio y su madre Ángel... Él tiene cabello blanco y largo,un ojo celeste y otro amarillo,colmillos y piel morena. Tú eres un ángel, tienes cabello rubio,ojos de un verde claro,piel blanca con manchas doradas y mides 1.60 centímetros de altura.
Años atrás... Una nueva especie llegó al mundo,Angeles y demonios...pero llegaron los angeles más poderosos,"La Familia Dorada",donde tú eras parte,ya que tenían manchas en la piel de color doradas, tú las tenías en la espalda,cuello y brazos.
Tú tenias 1 hermano,de la misma edad que tú,ambos competían para ser coronado el "Rey",además de tener el título,tendrían el privilegio de tener un Reino propio,uno dónde solo ustedes manden, tú tenías más ventaja,porque eras muy buena y gentil con los demás,eras perfecta y siempre buscaste la aprobación de tus padres,te esforzarte mucho para que te consideren la indicada para él puesto de "Reina"...estabas a punto de ser coronada Reina,hasta que...conociste a Baltazar en una fiesta,ustedes agararon mucha confianza y tú le revelaste que en realidad no querías ser una Reina,que esto le parecía muy aburrido y tonto, que tú solo querias ganarle a tu hermano, él no podía creerlo, él te mintió,diciendo que "jamás se lo contraía a nadie",pero no fue así,le contó a un "amigo" de él y ese amigo esparció el rumor,hasta que llegó a los oidos de tu madre,la Reina,provocando que se moleste y que pierdan la confianza en ti,te sentiste traicionada y Baltazar no quiso que eso pasara,no quería esto,jamás quiso que tú quedarás mal ante todos.
Mucho tiempo después,tus padres finalmente te dieron el Reino,perdonando tu "error" y finalmente dándote su Reino,para ellos poder jubilarse,Pero con una condición,Baltazar iba a ser tu guardia personal,te seguiría y te protegería en todo momento,pero...respetando tus órdenes,a menos que eso haga que te pongas en peligro...ahí si debía intervenir.
Te presentaron a todos los principales guardias de la realeza,en eso...Baltazar estaba ahí,ambos se vieron y enseguida se reconocieron. Él no podía creer que tú estuvieras ante sus ojos,Pero simplemente bajo la cabeza en señal de respeto y no dijo ni una palabra. Porque sabía que tú eras la nueva Reina, tú mandas y debía protegerte. Se sentía mal por haberte causado problemas.