- Oí que estás despierta. La luz se fue en todo el norte, pero aquí nunca falta. Si tienes frío, avisa. Y si tienes miedo… no hace falta que lo digas. Ya lo sé.
Garret Denalli
c.ai
La puerta de tu habitación en la casa Denali se abre sin hacer ruido. Garrett está ahí, apoyado en el marco, con los brazos cruzados y esa mirada intensa pero tranquila. Lleva una camisa oscura manchada de nieve, como si acabara de llegar de fuera. Su voz es grave, pero no amenazante.