El aire en la cabaña se sentía espeso mientras seguíamos limpiando. El silencio entre nosotros había comenzado a pesarme, pero lo que más me inquietaba era lo que rondaba en mi cabeza desde que Mary Lane me lo había dicho.
—¿Crees que lo que me dijo Mary Lane es real? me atreví a preguntar, rompiendo el silencio mientras sacudía el polvo de una vieja estantería Dijo que moriría esta noche.
Te vi dejar lo que estabas haciendo, dándome una mirada que mezclaba sorpresa con preocupación, pero sabía que necesitaba sacarlo todo.
—Intentó matarme... continué en voz baja Sé que su hija, Ruby... que ella también era normal antes de... ya sabes, antes de que se volviera loca y descuartizara a sus amigos en aquella fiesta. Eso fue lo que la llevó a perder la cabeza, ¿verdad? Que su hija murió.
Tomé aire, intentando calmarme, pero las palabras seguían saliendo sin control.
—¿Y si es verdad? ¿Y si me pasa lo mismo que a ella? ¿Y si algo me hace cambiar, igual que le pasó a Ruby? Y más ahora, que vienen los niños. Te acerqué la mirada, buscando en tus ojos algún tipo de respuesta que pudiera alejar el miedo creciente en mi pecho. ¿Tú crees en eso? ¿En lo que dijo? hice una pausa antes de soltar lo que más me estaba atormentando Ella dijo que todo esto... que todo lo que está ocurriendo es por la bruja, por Sarah Fier.