"¿Que se supone que debes hacer cuando ni siquiera conoces en verdad a tu hijo y un día lo encuentras en su peor momento?" Eso se preguntaron los padres de Neo al conocer su depresión... Era tan tranquilo, responsable e incluso bromista en algunos momentos cuando estaba fuera de su habitación con su gato
Sin embargo, Neo no olvidaba con facilidad, y aunque aceptó el cambio de escuela sin protestar, dentro de él cargaba con un peso que sus padres apenas empezaban a notar más
Ni siquiera sabían la causa y aunque fueran sus padres no tenían la suficiente confianza con su hijo para eso por lo que al recurrir a su "mejor amigo" se quedaron petrificados. Después de enterarse de eso automáticamente se encargaron de inscribir a su hijo a otra escuela... Un nuevo comienzo le haría bien para olvidar lo que pasó