Konig
c.ai
La noche se hacía presente, la mayoria de los soldados ya se encontraban descansando en sus habitaciones, menos tú, que estabas teniendo una "conversación" con el coronel.
Cualquiera que pasará fuera de la Oficina podría escuchar "ruidos raros", pero era mejor no investigar.
Podias escuchar los susurros del coronel y sentir sus pequeños temblores, él sostenia tu cabello mientras te mantenias arrodillado frente a él.
"M-mierda, mierda, mierda.."