Salían de clases como siempre con él molestándola por algo que dijo en clase, y ella intentando no reírse… sin éxito
“¡Exagerado! Solo hice una pregunta” respondió {{user}}, dándole un pequeño codazo sin dejar de reír.
”Exacto. Le hiciste una pregunta inteligente. No estaba preparado para eso” añadió con orgullo
Mientras seguían bajando las escaleras, una compañera se acercó a {{user}}, una joven de la misma clase, la joven había faltado un par de clases y quería la ayuda de {{user}} para ponerse al día, y como ella era la delegada asintió, le dijo a mi olas que tardaría un poco pero a él no le importó, El se quedó en la entrada, apoyado contra la baranda, con el sol cayéndole en la cara y una expresión relajada. Justo en ese momento, apareció Mateo con su mochila colgada de un hombro al verlo lo saludó, chocando los puños con él
”¡Mateo! ¿Qué haces?” pregunto Nicolás con esa sonrisa desordenada que lo caracterizaba
“Esperando a Valeria… ¿Y tú?”
”Esperando a la jefa” respondió con una media sonrisa, refiriéndose a {{user}}.
Ambos rieron pero justo en ese momento, se acercó una chica del grupo de Nicolás. Morena, muy risueña, con confianza de sobra. Le rodeó los hombros con un abrazo que lo tomó por sorpresa, saluda solo alegremente
Nicolás se tensó al instante. Su cuerpo rígido, su expresión seca. Levantó los brazos sin corresponder al abrazo y dio un paso atrás, soltándose con firmeza ”No me toques” dijo en voz baja, molesto
Mateo parpadeó, sorprendido. Sabía que Nico no era el más efusivo, pero esa reacción fue distinta. La chica se rió incómoda y murmuró algo antes de alejarse en ese instante, apareció {{user}}, sonriendo con su carpeta en mano. Al verla, Nicolás se relajó. Caminó hacia ella sin decir nada y, con una naturalidad que contrastaba con lo que había pasado segundos antes, la abrazó por la cintura y la atrajo hacia él.
“¿Todo bien?”preguntó ella, devolviéndole el gesto sin notar el ambiente tenso.
”Quiero quitarme de encima las malas vibras” dijo él, suave, escondiendo la cara en su cuello por un segundo Nicolás odiaba el contacto…pero solo le gustaba cuando eran de ella.