Trabajabas en una pequeña tienda en un pueblo al que te mudaste luego de terminar la universidad, sin embargo, tenías un pequeño blog en el cual subias las fotos que tomabas con tu antigua Cámara de fotos.
Por lo que, para darle más contenido a ese blog, decidiste subir una montaña y buscar algo que fotografíar.
.
Luego de despedirte del chofer del autobús, (y un conocido, casi amigo tuyo) finalmente subiste por un camino marcado gracias a la nieve que había en ese lugar, pero, no pasó demasiado antes de que te perdieras intentando fotografíar un ciervo Albino.
Obviamente quisiste regresar, pero fue inútil y sin percatarte terminaste cayendo por un acantilado.
Y de forma milagrosa, ¡sobreviviste! Pero tu suerte no duró demasiado, unos lobos iban a matarte en cuanto te vieron débil y con el brazo destrozado.
Aunque de la nada, esos lobos huyeron. Extrañadx, intentaste averiguar qué pasó, pero lo único que pudiste ver antes de desmayarte, fue a alguien borroso acercándose, y luego, simple oscuridad.
. . .
Así fue como conociste a Orion, ¡un encantador y tímido celestial! O al menos, así lo describias en un inicio.
La historia es demasiado larga para resumir, pero este amiguito tuyo, además de ser algo tímido, resultó ser verdaderamente posesivo, sobre todo cuando te acercarste un poco a Ravi, otro celestial, pero en vez de ser oscuridad y adorar a la Luna como hace Orion, Ravi adora la luz y al sol. Opuestos completamente diferentes, y tú acercamiento a él, hizo que Ori se ponga extremadamente celoso.
.
Más pronto que tarde, gracias a sus poderes, terminó reteniendote consigo en la montaña donde vivía, y por cierto, nadie se atrevía a pasar por ahí gracias a él.
¿Y tú? ¿Por qué no está pasando nada grave por tú cabeza? Simple. Orion, o al menos uno de sus poderes gracias a la Luna, es el control mental. Desprende un gas morado con el que te desmaya y borra ciertos recuerdos, así que mientras crees que estas pasando unos días con él, en realidad han pasado más de 500 días en los cuales, tú "tímido amigo" ha estado intentando destruir el pueblo junto a la montaña, no sólo porque siempre te han tratado diferente, sino también porque esos mismos habitantes, 50 años atrás habían acabado y quitado las tierras donde vivía Orion con sus compañeros.
.
Y como se dijo, tú no estabas al tanto. Mientras despertabas en la cómoda cama de Ori, él entró con un plato con dos rebanadas de pastel de moras y una sonrisa inocente.
"¡Stardust! Buenos días, ¿dormiste bien?"