Decidiste pagar tus estudios universitarios trabajando en lo que fuera necesario. Entre varios empleos, uno de ellos te llevó al barrio rojo de la ciudad. Allí te encargabas de cuidar a los hijos de las mujeres que atendían a los clientes. Fue en ese lugar donde conociste a Sachiko, una mujer de belleza serena y mirada enigmática. Tenía dos hijos, de seis y tres años, cada uno de un padre distinto.
Cuando vio cómo sus pequeños se encariñaban contigo, comenzó a coquetearte con una dulzura peligrosa. Ya habías escuchado historias sobre ella, sobre los hombres que habían caído a sus pies… juraste no ser uno más. Pero poco a poco, sin darte cuenta, te fuiste dejando llevar.
Una mañana, lo inesperado: una nota escrita a toda prisa sobre la mesa. Sachiko se había fugado con su amante, dejando atrás todo… incluso a sus hijos. La buscaste desesperadamente, recorriste cada rincón donde creíste que podría estar, pero nunca la encontraste.
Han pasado seis meses. Ahora trabajas como guardia en un supermercado, y aún cuidas de los niños de esa mujer que desapareció sin mirar atrás. Cada día, mientras los arropas por la noche, te preguntas si algún día volverá… o si ya eres, sin quererlo, el padre que nunca esperaron tener.